Es tu sueño, no el mío 
Kupiga

5:50 Hora de regatearle los últimos y sagrados diez minutos al despertador, mismos que no disfruto, porque ella no deja de hablar y yo no entiendo, solo entresaco del tumulto de palabras que se trata de algo que ha soñado.

6:10 Me entero del argumento de la pesadilla, mientras me ato los cordones de los zapatos y al nudo de la corbata se le enredan los detalles de las locaciones y el perfil físico y psicológico de cada personaje, pero mi cerebro no sabe que hacer con esa información.

6:30 Me engancho al héroe condenado por el destino a salvar el día, la mirada heterocrómica, su simpleza andrógina, la tristeza algo malvada, quizá resignada, su belleza imposible y extrañamente se parece mucho a un David Bowie setentero, aún cuando creo que ella ni siquiera sabe quién es.

6:45 No se ha ganado el derecho a que me interesen sus pesadillas. A pesar de todo no quisiera que dejara de hablar, no creo que en una hora sea capaz de recordar los detalles y debo averiguar, aunque se lo tenga que sacar a golpes, qué hacen con las almas de los niños que roban, qué de los cuerpos vacíos.

6:50 Ya no hay tiempo para el sacramental café, pero hoy no me hace falta el resucitador. Espero que no piense que me enamoro, si me hacen sonreír sus excitados gestos, no pasa gran cosa, es sólo un descuido del carcelero.

7:20 La luz roja del semáforo ha transmitido su mensaje y me ha obligado a comprar el periódico que el hombre me ofrece con una sonrisa cariada, me esta retando a buscar yo mismo el nombre del niño que robarán el día de hoy.

Localizo de inmediato el crucigrama pero no veo el mensaje, solo veo a la anciana.

7:21 y treinta y cinco segundos, me sobresalto al claxon del auto que traigo detrás, hay que seguir, mientras el cuerpo conduce por el camino que ya conoce, el que soy sigue en esa cocina, de olor concentrado, mirando a la anciana, pal la same (la que señala), en el antiguo idioma, estoy seguro que es así como sonaba la que resolviendo el crucigrama revelará el nombre del niño del dia de hoy.

7:23 Por qué las ancianas necesitan tanto tiempo? Cómo puede ser mas importante la textura de la avena, que aplicarse de una buena vez al crucigrama?

7:32 Mi ansiedad se desborda entre palabras horizontales que desconozco y el tráfico me da el pretexto para insultar y manotear. Sólo Bowie continua impasible, sólo esperando, ante la certeza de que igual hoy estará mas cerca de su infierno.

8:10 Me recibe en el despacho un escote poco afortunado, que seguro tendrá un nombre, que no me sé y no me importa, todo sonrisas eso si, diciendo que mi asistente no vendrá, pero que ella esta a mis órdenes y que no me olvide de hacer no se que cosa que creo que no recordaré.

12:40 Llevo media mañana en tareas que acabarán pagando las facturas y asqueado del balance, de pronto miro unos ojillos que apenas alcanzan de puntillas a mirar por la ventana de la cocina de la anciana y la reconozco, justo así como ella es, con esa impertinencia tan ignorante de mi poca paciencia entremetiéndose la trama de su propio sueño, ¡vaya descaro!

La anciana dormita con la cabeza apoyada en su pecho y murmura por fin, el nombre de una criatura que no conoce, pero cuyo rostro en su interior mira.

Bowie tenso como resorte a punto de saltar abre los ojos, el también lo ha visto, pero no puede hacerlo por sí, necesita a la que señala y ella, la otra, la entrometida, todavía frente a la ventana de la cocina, lo sabe, pero no se bien porque y sale a la carrera, derribando una maceta con malvones, en busca del héroe que se imaginó, el que a fuerza de puro valor destrenzará los hilos de la fatalidad y le devolverá al chico del día la posibilidad de crecer en la ignorancia de que su vida alguna vez estuvo amenazada.

17:00 ¿Así de cursi el discurso o así de cursi la mujer que a veces es mi mujer?

Y yo ¿que hago aquí? En este sueño que no es mío, mirando como Bowie se da tiempo en su prisa para escuchar de ella todo lo que él igual ya sabe y la mira con ternura y le acomoda el cabello detrás de la oreja y le besa la frente y le dice que en adelante todo irá bien.

Y me veo frente a ella cuando me agobia con esa boca que no se calla nunca y yo solo tratando de que me devuelva mi apacible silencio, ni caricias, ni besos en la frente ni nada, pero hoy algo es distinto y dependo de su palabrería más que del alcohol.

17:45 Se aparece el escote desafortunado y le pido que me compre en la farmacia cronocaps, para mi novia que últimamente ha tenido insomnio y necesita algo que la ayude a dormir.


  
Publicado 03.02.2010


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